13 y 32: La esquina abandonada por la provincia y el municipio
Antes de pasar del Casco Urbano a Tolosa, los vecinos se topan con una esquina que muestra señal de abandono, desidia política y desempleo. A pesar de que se cruzan dos de las avenidas más transitadas de la ciudad, la presencia policial es nula, los vendedores ambulantes gobiernan y los limpiavidrios hacen lo que quieren.
Atropellados, a los gritos y sin miedo a nada se paran frente a los automovilistas sabiendo que eso es "tierra de nadie". Así se apoderaron los limpiavidrios y los vendedores ambulantes de una de las esquinas más importantes de la ciudad, como lo es 13 y 32.
Dando muestras de que hasta allá no llega el personal de Control Urbano ni la Policía Bonaerense, la zona es gobernada por un grupo de personas que han hecho de esa esquina su lugar de trabajo.
"Amigo no me da una monedita", dicen los jóvenes que con un tarro y un cepillo han encontrado la manera de llevar a su casa 40 o 50 pesos por día. De manera prepotente y sin dar demasiadas vueltas se "cuelgan" del parante de los autos esperando que la gente se compadezca y les de un par de monedas, o porque no, un billete de 2 o 5 pesos.
Las mujeres se han convertido en el punto débil, y por ello no hay una que no deba pagar el "peaje" para poder salir tranquila de ese semáforo, que para muchos se hace interminable.
Por otro lado están los canillitas, que con diario bajo el brazo intentan vender los diarios de la ciudad. Pero ellos, no entran en el juego de la prepotencia; más tranquilos y sin increpar a nadie, intentan que los automovilistas se interesen por los titulares y se lleven alguna edición para el trabajo o la casa.
Finalmente, la venta ambulante copó la esquina más que ninguna otra cosa. Levantando la mano para que todos puedan ver la mercadería, de un lado y de otro, una "juguetería" creció en el cruce de las avenidas. Esos productos traídos "del Once", son revendidos a los platenses que colaborar con los trabajadores que han encontrado en esa esquina, una manera de contrarrestar el creciente desempleo, que ha crecido con fuerza durante el último año en la ciudad.
La policía lee El Día
"La Policía aparece sólo una vez al día, cuando pasan a retirar gratis el diario El Día, por el local del Costera Chevallier", se ríen -a la vez que se lamentan- los comerciantes de la zona, que conocen la inacción policial en la zona.
A su vez, los comerciantes consultados por Infoplatense.com, explicaron: "Dicen que no recorren la zona porque la provincia y el municipio no les da nafta para los móviles, pero jamás se les va a ocurrir recorrer la zona caminando. No vaya a ser que se choquen con algún ladrón y tengan que correr para agarrarlo".
"Son buenos muchachos, sólo buscan trabajar"
El grupo de vendedores ambulantes y limpiavidrios, no molesta a los comerciantes, quienes consideran que este tipo de trabajo es una digna manera de ganarse la vida. "Por lo menos no salen a robar", aseguraron, al mismo tiempo que afirmaron: "Gracias a estos trabajos precarios, los chicos pueden vivir el día a día".
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