Bruera sin dialogar combate a los trabajadores
Sin realizar planes de integración ni crear fuentes de trabajo con programas sociales, el intendente Pablo Bruera ha decidido lanzar los inspectores a la calle para erradicar a los vendedores ambulantes de la ciudad. "No entienden que esto es lo único que tenemos", expresó un vendedor que ayer fue arremetido por el personal de Control Urbano en diagonal 80.
La ciudad esta atravesando una profunda crisis, que viene de la mano de la desaceleración nacional, provincial y mas que nada municipal. La falta de programas sociales que muestra la gestión de Pablo Bruera, dan cuenta de ello.
Muchos se preguntan en qué se fueron los 300 millones de pesos que tuvo el municipio para invertir durante este año. Los únicos dos planes que ha organizado esta gestión, son: el Presupuesto Participativo, para el cual se destinaron 7 millones de pesos, para toda la ciudad; y el de bacheo y repavimentación, en el que se invirtieron 11 millones.
Este módico gasto, hace que prácticamente no podamos hablar de inversión pública. Es decir que ante el receso que ha sufrido el país desde el comienzo del año, el municipio no ha realizado acciones para combatir el crecimiento de la pobreza, el cual según estimaciones extra oficiales alcanza a un 12% en la región, es decir 2,2 puntos arriba de la última medición, realizada en el primer semestre (9,8%).
Pero ante este preocupante problema que atravesamos los argentinos, el intendente platense se muestra contento de realizar la erradicación de los puestos ambulantes, que son lo único que les queda hoy en día a un centenar de familias platenses, que viven de la venta de accesorios en la vía pública.
"Mañana volveremos por que es lo único que sabemos hacer", expresó un vendedor al ser expulsado día atrás de la esquina de 7 y 47; y las mismas declaraciones podían escucharse ayer, cuando el personal de Control Urbano, decomisaba la mercadería de los vendedores y tomaba datos de los responsables. "Parece que no entienden que trabajar así es la única que nos queda para poder vivir", se quejaban a vivas voces los vendedores de anteojos y termos, que junto a otros siete vendedores, tuvieron que ver como la Policía 2 ayudaba a levantar sus productos para meterlos dentro de la camioneta.
"Tuvimos 5 reuniones con Mario Rodríguez (Secretario General de la Municipalidad), y nos prometieron soluciones, y las promesas quedaron en nada", se lamentaba Hugo, uno de los vendedores expulsados de calle 7; quien se lamentaba por la falta de diálogo y soluciones que han traído desde el municipio.



