Bruera tendrá su Defensora, y el pueblo se quedará sin nada
El intendente Pablo Bruera logró su cometido y la ex arista, María Monserrat La Palma, será elegida para ocupar el cargo de Defensor Ciudadano. El pacto con Vaudagna hizo que se apresuraran los tiempos, y decidan llamar a una sesión especial del Consejo Deliberante para proclamarla. Atanasof denunció el "acuerdo" entre los bloques y se fue de la Mesa de Enlace.
El edil platense, Gonzalo Atanasof, anunció que su Bloque se retiró de la Mesa de Enlace, creada para destituir a Gustavo Galland y postular un nuevo Defensor Ciudadano. "Debido a ciertos acuerdos políticos el Defensor quedaría en manos de sectores políticos afines al oficialismo de los cuales nuestro bloque no está dispuesto a participar", expresó.
Esta retirada se da a raíz del acuerdo que pactaron entre el Bloque oficialista y el conducido por Oscar Vaudagna (Justicialista), para colocar en el cargo de Defensor Ciudadano a una bruerista y en el adjunto a un hombre propuesto por el ex candidato a intendente de Roberto Lavagna.
María Monserrat La Palma será la mujer que el intendente Pablo Bruera deseaba en el cargo y la que, si se logra el quórum en la sesión especial de este viernes, será elegida. A su vez, el hombre que cumplirá la función de adjunto será el empresario de los combustibles Luis Malchiodi, quien hasta último momento buscaba ocupar el lugar.
Esta repartija cayó mal en Atanasof quien quería que el segundo sea un personaje de su entorno. Por ello propuso a Jorgelina Barriada, pero sus votos no le servían al oficialismo para quedarse con el cargo, ya que en el Bloque de Gonzalo son dos los concejales, mientras que en el de Vaudagna son tres, producto del cambio de bandera que se dio días atrás, cuando Fernanda Cáfarro, segunda de Héctor Maya (quien se tomó licencia), acordó su salida del alakismo y su ingreso al Bloque de Vaudagna.
Con los tres votos del Interbloque Justicialista, sumado a los nueve del Frente Renovador Platense llegarán a la mayoría en la sala, con la cual lograrán acomodar a sus candidatos en la defensoría ciudadana. Algo que beneficiará al oficialismo en su gestión, ya que no se controlará sus funciones administrativas, y perjudicará a la sociedad, ya que no habrá nadie que proteja los derechos frente a las autoridades de la ciudad.



