El bruerismo pierde estabilidad y ya varios piensan en irse
Hace un mes, el intendente acomodaba pieza por pieza el rompecabezas de su armado, pero un soplido le desarmó todo lo proyectado, y hoy se quedó sin su principal partido vecinalista, La Buena Gente, está cerca de perder el apoyo del "equipo" de Pacharotti y desde el kirchnerismo aseguran que se irán de sus filas cuando finalice la elección.
Infoplatense accedió en exclusiva a una información que sacudirá el mapa político local una vez que finalicen las elecciones legislativas: El peronismo K romperá con el bruerismo "puro". La división que hay entre quienes apoyan al kirchnerismo como modelo de gestión y quienes buscan diferenciarse de cualquier alternativa nacional, como es el caso de Pablo y Gabriel Bruera, Teresa Razzari y Gabriel Céspedes, entre otros, se ha tornado inaguantable hasta para los mas perniciosos como es el caso de Guido Carlotto y Carlos Castagneto. Reyna ya pegó el portazo y ahora Pacharotti estaría por abrirse camino sólo.
La interna que se vive hoy en la ciudad debido a la decisión de Pablo Bruera de no apostar todas sus fichas al kirchnerismo, y jugar entre la oposición y el oficialismo con el fin de obtener mayor cantidad de votos, se ha tornado inaguantable.
Si bien para muchos esta elección será el final del poder K, hay quienes aseguran que seguirán levantando las banderas del gobierno nacional. Esto hace que varios referentes locales, estén en las antípodas con el intendente Pablo Bruera, quien a esta altura no tolera que la imagen de Néstor y Cristina llegue a los barrios junto a la de él y por ello desembarcó con peso, mediante material publicitario, para promover su ya archivado "parido vecinalista".
Esta extraña situación que busca no marcar la cancha entre oficialistas y opositores al gobierno nacional, sería lo que terminaría justamente dividiendo al bruerismo, el cual tras la salida de Jorge Reyna y la inhabilitación de su Partido de la Buena Gente, siente debilitada su llegada a la periferia.
La situación de ruptura, que hoy se hace evidente, comenzó ha hacerse visible hace varias semanas cuando las listas de candidatos fueros presentadas ante la Junta Electoral. Allí los referentes del peronismo k, como lo son, el Senador Guido Carlotto, el viceministro de Desarrollo Social de la Nación, Carlos Castegneto, y el diputado Alberto Delgado, se unieron a un armado "no correspondido", y eso tarde o temprano iba a terminar evidente.
Esta utopía en la cual el intendente cayó al creer que iba a poder controlar toda la tropa política de la ciudad, va a terminar provocándole un gran desgaste a la gestión de Pablo Bruera, quien sabe de esta situación y ante ello comenzaría a ceder ante ciertos temas, para que la fuga no sea desmedida luego de las elecciones legislativas.
La salida de Reyna
Para muchos, las voces de ruptura quedaron resonantes dentro del municipio, y hoy todos hablar de lo que ocurrirá el día después de las elecciones. Por el momento la salida de Reyna no fue digerida, aunque la ausencia de su partido vecinalista se notará en el resultado final de las elecciones, ya que el ex Montonero, tenía un gran trabajo territorial, el cual se había consolidado durante los siete años que militó para el ahora intendente Pablo Bruera.
Una similar situación se vive en estos momentos en Villa Elvira, ya que al presidente del Concejo Deliberante de La Plata, Javier Pacharotti, referente político de esa zona, virtualmente le intervinieron la delegación, hoy en manos de Maximiliano Attemberg.
Esto generó que las aguas vuelvan a agitarse entre Pacharotti y los Bruera, quienes una vez más, dejaron a su equipo de trabajo fuera de las decisiones y perjudicaron a uno de los militantes que se hizo "desde abajo" como el Frente Renovador.
Esta cuasi intervención, sumada a la decisión de desplazar de la presidencia del Concejo a Pacharotti (quien jamás logró igual al alakista Roberto "Pocho" Prandini) una vez que Razzari asuma como Concejal, sería la combinación ideal buscada por "Pacha", quien tendría pensado abrirse camino sólo y seguir con su carrera política sin estar bajo la sombra del "los Bruera".



