El camaleón peronista y las negociaciones CC-UCR
Se ha dibujado un nuevo mapa en la geografía de la política menuda, luego de una semana agitada, plagada de definiciones. Pese a que vio cómo en el trayecto de la caravana presidencial, vecinos le bajaban el pulgar al auto de Cristina, el intendente Pablo Bruera tomó la decisión de abandonar el policromático aspecto de su gobierno, para transformarse en un hombre del peronismo K
El jefe comunal, metido de lleno en la interna del 30 de noviembre venidero, buscó una y otra vez la foto con la Presidenta durante su doble jornada de visita a la capital bonaerense. La vitoreó y agradeció por los anuncios para realizar obras en nuestra ciudad. Objeti- vamente, no hay en carpeta ningún emprendimiento de envergadura para realizar en La Plata con fondos de la Nación. La electrificación del Roca fue anunciada en tres ocasiones por los K (2005, 2006 y ahora en 2008), y otras tantas por Duhalde.
Las risas socarronas, el video pomposo proyectado en la Gobernación el miércoles durante este anuncio, heló la sangre de más de uno. Fue una gran pantomima en presencia de De Vido y Jaime. Ni que hablar de la comparación de la República de los Niños, que estuvo a oscuras durante semanas, con Disney World. Hasta los datos oficiales del Indec, marcan una escalada del desempleo en la ciudad de Bruera y Cristina.
Este camaleónico giro peronista del intendente, en un intento por hacer base con el sello del PJ y obtener algún tipo de soga económica desde la Nación para sacarle lustre a su administración, ha dividido las aguas en su propio equipo de trabajo. Incluso su mano derecha, Mario Rodríguez, arquitecto del Frente Renovador Platense, le había aconsejado alambrar La Plata y acentuar el perfil vecinalista de su gobierno. No lo escuchó.
Rodríguez, como tantos otros en el bruerismo, ven al kirchnerismo como un espacio antipático a los ojos de la ciudadanía, que hace meses se subió al tobogán del poder. Bruera ahora ha abrazado esta causa.
Quienes festejaron esta maniobra fueron los hermanos del intendente, Gabriel y Mariano, ambos con aspiraciones de integrar las listas en las legislativas próximas; sobre todo el mayor de ellos. Gabriel comenzó a abrir unidades básicas en la periferia, con la idea de encabezar la lista de diputados el año próximo. O al menos la de concejales. A escasez de figuras, el bruerismo duro cree que el solo apellido seducirá al electorado. Y que con un PJ moldeado a su antojo, podrá hacerlo.
Aunque esto último ya no parece tan sencillo. Néstor K, de visita el martes en La Plata, volvió a ordenar la unidad de todos los sectores. Incluso intercambiaron ideas el alakista Carlos Bonicatto y el diputado Raúl Pérez, hombre del sciolismo y del espacio de Bruera, junto a otros legisladores por La Plata para darle forma a un posible acuerdo. Aunque, está claro, no será para nada fácil.
Incluso ahora apareció en escena un nuevo espacio, el encabezado por el concejal Oscar Vaudagna, quien ya exteriorizó la promesa de reservar número de lista y color para presentarse el 30 de noviembre.
Cree que las personas que tienen cargos electivos deben abstenerse de ocupar un cargo partidario, y quienes ostentan funciones ejecutivas nacionales y provinciales no integren la lista local por simple portación de cargo.
El sector de Vaudagna, quien fue sondeado en las últimas semanas por la gente de Francisco de Narváez, asegura que el padrón electoral presenta graves irregularidades, como un faltante de 26 mil afiliaciones con respecto al oficial de 2003.
Uno de los planteos más álgidos es hacia el jefe de gabinete de Scioli, el porteño Alberto Pérez, quien mudado a City Bell busca un espacio importante en el armado del PJ local. Los sectores de ex alakismo también han salido con los tapones de punta por esta avanzada.
No es casual está intentona de Vaudagna. En el pago chico, fue uno de los ganadores de la semana: sumó un nuevo edil a su interbloque (Fernanda Caffaro) y colocó al Defensor ciudadano adjunto, Luis Malchiodi, por sobre la candidata de Gonzalo Atanasof, Jorgelina Barriaga.
De este modo, el Concejo Deliberante definió uno de los temas pendientes, en inusual sesión del viernes a la mañana, con la ausencia de la oposición alakista y de la Coalición Cívica. Como ya se sabía, la abogada María Monserrat Lapalma fue ungida como Defensora titular.
Mientras algunos opositores investigan el desvío de fondos de la ayuda social que maneja Carlos Castagneto hacia ferias clandestinas de Paraguay, el jueves último se juntaron los principales dirigentes de la Coalición Cívica de La Plata. Conocían ya la reunión que Lilita Carrió había mantenido con el titular de la UCR, Gerardo Morales. En la misma hubo un acuerdo tácito para realizar alianzas entre ambas fuerzas a nivel provincial primero y luego en los distritos. Así, es altamente probable que la CC y la UCR orgánica integren el mismo espacio en las legislativas próximas, con una excepción: el acuerdo no incluye a La Plata.
Tanto es así, que el senador Javier Mor Roig, principal referente de Lilita en la capital bonaerense, dijo que su fuerza está abierta a dirigentes radicales, pero no a todo el partido. Así, la idea de cerrar las listas con hombres y mujeres de la CC y del GEN de Stolbizer, sigue firme.
Para el radicalismo aún faltan algunos pasos clave, como la realización de la Convención nacional (3 y 4 de octubre en Mina Clavero) y luego la provincial (8 de noviembre, probablemente en La Plata). Morales ya mantuvo encuentros con Moreau, Storani, Coti Nosiglia y Rafael Pascual para no sufrir sobresaltos en Córdoba.
Fue, sin dudas, una semana de definiciones. La semana en la cual el peronismo K sumó definitivamente a un nuevo militante: Pablo Bruera.
Alfonso Vicente
vicente@diariohoy.net
Por Diario Hoy.



