Chau, chau, adiós
La unión que se forjó durante el último año y medio entre el viceministro de Desarrollo Social de la Nación, Carlos Castagneto, y el intendente de La Plata, Pablo Bruera, está al borde de quedar sepultada. El castagnetismo analiza armar junto al alakismo un espacio peronista, para convertirse en gobierno en el 2011. Con Bruera no hay diálogo>>
"La unión hace la fuerza", decía Juan Domingo Perón.
El peronismo local ha decidido volver a ser lo que era, y por eso es que ha comenzado a encaminar un prolongado proyecto para ganar abultadamente las elecciones del 2011.
Con la participación del ex intendente y actual ministro de Justicia y Seguridad, Julio Alak, y del viceministro de Desarrollo Social de la Nación, Carlos Castagneto -quien está por romper de manera formal con el intendente Pablo Bruera-, es que se espera armar un espacio de mucho peso y poder político para derrotar a la oposición, que sacó casi el 70% de los votos en la última elección, y proyectar desde la ciudad un cambio provincial y nacional, en el cual el peronismo "puro" tomará total trascendencia.
Si bien esta idea comenzó a tomar forma con la gestión de Pablo Bruera, terminó quedando en la nada, ya que tal como aseguran desde el castagnetismo, "con Bruera no se puede hablar".
Es que el intendente al momento de asumir cerró el diálogo con todos los sectores que integraban el Frente Renovador Platense, limitándose a dialogar sólo con sus dos hermanos, Mariano y Gabriel, y los secretarios Mario Rodríguez y Jorge Campanaro.
Esto dejó de lado al castagnetismo, que se sumó en las elecciones internas del PJ, para poder formar "una mejor ciudad". Lo mismo ocurrió con los diputados Alberto Delgado y Carlos Bonicatto, el Senador Guido Carlotto; y hasta con el militante "de la buena gente", Jorge Reyna.
Es así, como a horno moderado, comienza a formarse una nueva unión en el peronismo local, la cual al parecer tendrá como principales motores a Julio Alak y Carlos Castegneto.



