Interna radical en el bruerismo
El radicalismo crece dentro de la gestión municipal. Si bien el intendente Pablo Bruera es el presidente del Partido Justicialista en la ciudad, dentro del partido vecinalista que lo llevó a ser gestión se consolidó la Agrupación Convergencia Platense, la cual es impulsada por el secretario de Obra Pública municipal, Jorge Campanaro, y el Director del Juzgado de Faltas, Guillermo Chávez. A su vez, Teresa Razzari quiere quedarse con la presidencia del Bloque y eso ya genera disputas internas con las kirchneristas Riesgo y Soria.
Tal como informó este medio días atrás, el intendente Pablo Bruera le juró “lealtad eterna” al líder del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, a quien le otorgaría uno de los principales lugares dentro del Concejo Deliberante, como pueden ser la presidencia del Bloque de Concejales o directamente la presidencia del Cuerpo.
Las encargadas de recibir tal regalo serían las ediles Silvana Soria y Lorena Riesgo, quienes militaron fervientemente en las últimas dos elecciones para defender al kirchnerismo en la ciudad, pero que hoy se encuentran “limitadas” debido a la disputa que mantiene Bruera con el ex presidente Néstor Kirchner.
Y justamente esta disputa que podría hacer perder al intendente el apoyo del Gobierno Nacional y con ello el sello del PJ en la ciudad, es lo que le permitió a la pata radical del Frente Renovador Platense consolidar una Agrupación que defienda los intereses de Leonardo Alem, Marcelo Alvear y Ricardo Alfonsín, entre otros.
Pero claro está, esto hizo revolotear a las “gallinas” dentro del gallinero, ya que varios funcionarios “peronchos” pusieron el grito en el cielo, asegurando que no hay lugar para radicales “activos” dentro del municipio, y que este lanzamiento generaría “problemas internos”. Y como no podía ser de otra manera, los inconvenientes comenzaron: la edil Teresa Razzari, quien encabezó el listado de concejales del FRP/FpV/PJ en las pasadas elecciones, ambiciona con quedarse al frente del Bloque ahora que Susana Gordillo se retira del Concejo.
Si bien la edil ya intentó alejarse de los problemas públicamente, asegurando que si su pronunciamiento trae problemas internos no aceptará el lugar, el intendente recibió en los últimos días varios llamados al respecto, no sólo de parte de Razzari, sino también de Campanaro y Chávez, que son los encargados de avanzar con el espacio radical dentro del municipio.
“Eso demostrará nuestro frentismo independiente” le explicaban los funcionarios a Bruera, intentando hacer que los lugares no se definan hasta no conocer el destino político del espacio, teniendo en cuenta que si el perfil termina siendo alejado del kirchnerismo y próximo al vecinalismo, el nombramiento de un radical en la conducción, dejaría “bien posicionado” al espacio ya que marcaría la heterogeneidad, que a esta altura ya nadie cuestiona, pero que puede provocar una interna más que interesante dentro del bruerismo.
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