Más sólo que Bruera después de las elecciones
El resultado electoral sumado a los cambios en el gabinete que realizó la presidenta Cristina Fernández, dejaron muy mal parado al intendente Pablo Bruera, quien "jugo sucio" en la campaña, fomentando el corte de boleta, y recibió fuertes críticas por la floja performance que consiguió el kirchnerismo en la ciudad. A esto hay que sumarle el resurgimiento del alakismo y la fuga de apoyo que sufrió el bruerismo en estos últimas días, para hacer de ésta, una semana inolvidable para Los Bruera>>
El mal trago que dejó en el peronismo platense la última elección comenzó a hacerse notar esta semana, en la cual varios referentes internamente criticaron con dureza la mala campaña que llevó adelante el intendente Pablo Bruera, quien nuevamente hizo un "sálvese quien pueda", dejando a todos los que lo apoyaron de lado.
Esta situación claramente se vio fomentada por el resurgir del alakismo, quien no jugó políticamente en las últimas elecciones, pero que con el nombramiento del ex intendente Julio Alak, como ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, encendió la mecha de la ilusión y motorizó a toda la tropa, que ya busca con nuevos referentes conformar una amplia fuerza para pelar en el 2011.
Así fue como los Diputados provinciales, Carlos Bonicatto y Alberto Delgado, el Senador Guido Carlotto, y el ex Diputado Carlos Cottini, comenzaron a romper lazos con el intendente Pablo Bruera, para poder conformar un nuevo espacio, sin el autoritarismo que -según marcan- tienen los hermanos Bruera (Pablo, Mariano y Gabriel), quienes para gobernar sólo dialogan con los secretarios Mario Rodríguez y Jorge Campanaro dejando de lado a aquellos que apostaron todo por el cambio de gestión.
Quien a su vez, se estaría por sumar a este grupo que busca refortalecer el peronismo en la ciudad, es el viceministro de Desarrollo Social, Carlos Castagneto, quien cuenta con cuatro secretarios dentro del municipio y dos concejales propios en el Concejo Deliberante, pero que se encuentra -al igual que muchos- disgustado por la mala campaña que desarrolló el intendente, ocultando a sus candidatos y fomentando el corte de boleta, muy pronunciado en el oficialismo local.
Pero el bruerismo también comenzó a perder apoyo nacional, ya que el ex Jefe de Gabinete, Sergio Massa, fue borrado de un plumerazo del escenario político y tuvo que volver a refugiarse en la intendencia de Tigre; a su vez, el ministro del Interior Florencio Randazzo y el Diputado Nacional, Carlos Kunkel -dos que apoyaron históricamente a Bruera-, decidieron cortar todo tipo de relación con el intendente, por considerar que sólo buscó salvarse él, sin apoyar al gobierno.
Este cambio de escenario que se vivió en la ciudad en los últimos días, complicó más de lo esperado a Pablo Bruera, quien así como no esperaba este golpe de timón del gobierno nacional, tampoco esperaba sentirse tan sólo después de las elecciones.



