Un nuevo problema complica al municipio
La gestión de Pablo Bruera ha tenido que sostener una innumerable cantidad de denuncias, pero ahora el encargado de iniciarla fue el propio intendente y contra una de sus dependencias. Es que según expresaron, en Control Urbano "se estarían vendiendo licencias de conductor por la suma de 400 pesos".
Ante los trascendidos periodísticos que anunciaron la irregularidad que se vivía en la dependencia municipal de Control Urbano, donde los vecinos por 400 pesos podrían obtener el carnets de conductor, sin pasar ningún tipo de control; el intendente Bruera decidió iniciar acciones legales contra una de las áreas de su municipio, lo cual es un hecho inédito en el país.
La falta de control que tiene el intendente de lo que ocurre en cada una de las áreas no es un tema nuevo, ya había sido anunciada la falta de diálogo que los directores de los destacamentos locales tenían hacia la figura del Jefe comunal. Cuando Dardo Pereyra renunció al puesto de director de la secretaría de Salud, acusó que "nunca" había podido dialogar "directamente" con el intendente, sino que lo había tenido que hacer por medio de los hermanos, Mariano y Gabriel Bruera, quienes hacían las veces de intendente y daban la orden a realizar.
Esta situación en su momento no pareció sorprender a nadie ya que cada político tiene su modo de gobernar; pero ahora la situación fue llevada al extremo. El intendente no es el único que se encuentra distanciado de lo que ocurre internamente en las secretarias, sino que hasta los mismos directores desconocen las irregularidades que en ellas ocurren.
Ayer al mediodía, el Secretario de Justicia de Faltas, Guillermo Chaves, y el Director General de Control Urbano, Juan Martín Malpelli, anunciaron en una conferencia de prensa que "se estarían vendiendo licencias de conductor por la suma de 400 pesos, por lo que realizamos una denuncia penal y el Intendente Pablo Bruera ya inició un sumario administrativo para investigar y sancionar a los responsables".
El objetivo que se tuvo desde el municipio era deslindarse del inconveniente, lo cual es imposible, ya que si se descubre que los directores y el intendente no tenían nada que ver con el acto de corrupción, quienes sí tenían que ver eran parte activa de la comuna, que fue anunciada como "el gran cambio", y que por ahora se ha quedado en "el gran fraude"
Parte de lo dicho en la conferencia llevada adelante por los más complicados con este asunto, fue dirigida a "punteros políticos", a quienes se los vinculó directamente con la situación, acusándolos de "contactarse con los ciudadanos", para meterlos dentro del "circuito ilegal"; el cual -según anuncia un comunicado enviado por el municipio- "estaría conformado por al menos cinco personas, quienes se comprometían con sus potenciales "clientes" a entregarles la licencia sin dar los exámenes teóricos, prácticos y psicofísicos correspondientes y obligatorios".
La situación podría arrastrar a una lista de funcionarios muy allegados a la figura de Pablo Bruera, pero según comentaron fuentes cercanas a la comuna, lo que se intentará será culpar "sólo a algunos", para no manchar aun más la imagen del intendente.
Según el dato presentado por la intendencia, la denuncia fue concretada en la Fiscalía Nº 6, a cargo de Marcelo Romero, aunque debido a lo complejidad del delito el caso será girado a la UFI Nº 8, a cargo del doctor Carlos Agüero. También tomó intervención el Juez de Garantías Federico Atencio.
Esta causa debería servirle al intendente para comprender que sin el diálogo interno es difícil gobernar. Lo lastimoso es que esta situación no se previno de antemano, ya que de esa manera se hubiese podido hacer mucho más por los vecinos, quienes por ahora esperan la llegada de todo lo prometido. Pero el tiempo pasa, las mejoras no llegan y los problemas quedan.

