Represión en las puertas del municipio
El intendente Pablo Bruera impidió mediante las fuerzas policiales y de Control Urbano, que los defensores de los derechos de la niñez, instalen una "Olla Popular" en las puertas del municipio. Con agresiones físicas, verbales y "patoterismo" político, se expulsó a los organismos sociales y se les impidió "manifestarse libremente". Pedían que la provincia y el municipio cumplan con las disposiciones que el juez Luis Arias les impuso en noviembre del 2008, para hacer valer la Ley provincial 13298 de promoción y protección de los derechos del niño, niñas y adolescentes.
Nuevamente el "patoterismo" político y las agresiones que llegan antes que las palabras vuelven a ser noticia en la ciudad, y nuevamente es el municipio el encargado de llevarlo a cabo.
Esta vez, las victimas fueron los integrantes de la Asamblea Permanente por los Derechos de la Niñez, quienes tuvieron que enfrentarse a los efectivos de Control Urbano y a la policía bonaerense, en el desalojo violento que les impidió poder dar comienzo a la "Olla Popular" en defensa de los chicos de la calle que se iba a realizar hasta el viernes de manera ininterrumpida.
Infoplatense dialogó en exclusiva con uno de los integrantes de los "Autoconvocados por los pibes de la calle", Ricardo de Udaeta, quien narró el trágico echo: "cuatro compañeros nos encontrábamos en el playón de la Municipalidad apunto de iniciar la olla cuando se acercaron miembros de Control Urbano y efectivos policiales con el pretexto de que estábamos ocupando la vía pública. Comenzaron a secuestrarnos los materiales que teníamos para realizar dicha olla, y paralelamente un tipo que formaba parte de un grupo de personas vestidas de civil agredió a un compañero que estaba filmando un video de la situación y le rompió la cámara".
A su vez, los militantes que se encontraban en el lugar supieron contar cómo "tras un forcejeo con Control Urbano y hechos violentos se llevaron los equipos de sonido, mercadería, garrafa y grupo electrógeno, sin darnos la opción de retirarnos del lugar".
La indignación y la bronca brotan de los relatos, que conmueven y que obligan a pensar, hasta que punto son capaces de llegar los políticos con el fin de que una marcha y/o protesta no ensucie su imagen.
La respuesta de los defensores de los pibes
"Repudiamos este acto de violencia por parte de las autoridades que demuestran la actitud de boicotear y no permitir actos de protesta completamente legítimos en el reclamo por la situación de los pibes en la calle", expresaron en un comunicado los Autoconvocados por los pibes de la calle y los integrantes de la Asamblea permanente por los derechos de la niñez.
La respuesta del municipio
Por más increíble que parezca, la respuesta del municipio parece llegar de la mano de una gacetilla que la secretaría de prensa envió a los medios, en ella se informa de la firma de "17 convenios con organizaciones sociales que colaboran con el Municipio en la contención y alojamiento de niños y adultos en situación de calle".
Pero si usted se pregunta, ¿Cuáles son esas organizaciones? ¿Qué aportes brindan a los chicos de la calle? ¿En dónde trabajan? ¿Quién las conduce? ¿Cómo que son 17, hay tantas en la ciudad? ¿Por qué justo se firmó el convenio el mismo día que estaba la Olla Popular?, les aclaro una cosa, nunca se dio difusión a ello. Es decir, que los únicos que saben la valiosas respuestas son el intendente Pablo Bruera, el Secretario de Desarrollo Social, Juan Pablo Crusat; el Director de Desarrollo Social, Juan Carlos Del Río y el Director de Niñez y Adolescencia, Juan Carlos Dabalioni, que estuvieron presentes en la "firma de los convenios".




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