Se aprobó el presupuesto municipal
A pesar de algunas críticas, el oficialismo logró aprobar el balance presupuestario para el próximo año. Sobre un total de 429 millones de pesos, 130 se utilizarán parar pagar a empleados, 14 para el Presupuesto Participativo y 62 para Desarrollo Social. Desde la oposición aseguraron que es "casi igual al de años anteriores"; y que depende mucho de la coparticipación nacional y provincial. Un nuevo papelón marcó la sesión.
En una sesión que tuvo cruces entre la oposición y el oficialismo, se aprobó los gastos que se ejecutarán durante el 2009. Dentro de los datos más importantes, se destaca el gasto en personal, el cual representa un 32% del total, es decir unos 133 millones.
La primera exponente fue la edil oficialista, Teresa Razzani, quien explicó que para realizar las cuentas el bruerismo tuvo en cuenta el sistema de RAFAM (Reforma de la Administración en el ámbito municipal de la Provincia de Buenos Aires), mediante el cual se establecen los porcentajes que el municipio debe gastar en cada área.
A su vez, destacó que el nuevo presupuesto "tiene un incremento del 10 por ciento con respecto al período 2008" y una previsión de aumento en la recaudación del 24 por ciento, como producto del "aumento de las tasas, el incremento en la coparticipación provincial y la mejora de recursos propios".
Dentro de lo que se destacó, se encuentra la designación de 62,7 millones de pesos en Desarrollo Social -educación, salud y cultura, como rubros principales- lo que implica un incremento del orden del 15 por ciento con respecto al presupuesto vigente. Esto se da a raíz del incremento en los fondos, los cuales -según estimaron los economistas municipales- subirán 92 millones en el próximo período.
Razzani aseguró también, que se ejecutarán 14 millones de pesos para el Presupuesto Participativo; y resaltó que el Ejecutivo decidió ponerle un tope de 17 millones al pago de la deuda que contraerá la comuna y sus respectivos intereses, a la vez que estimó que el Ex Banco Municipal contará con 6,7 millones para gastos administrativos y el Mercado Central con unos 4.
Los cruces
La primera en presentar su oposición al presupuesto fue la concejal de la Coalición Cívica, Susana Sánches, quien cuestionó la falta de inversión en el área de Salud. "Se asignaron 21,5 millones de pesos, de los cuales 16 son para salarios, 3 para servicios técnicos y apenas 1,8 millones para programas y campañas de prevención y concientización", enfatizó.
Acto seguido, fue el hombre del alakismo, José Ramón Arteaga, quien manifestó: "Sería muy fácil desde lo político oponernos y también desde lo formal. Acompañamos porque es una herramienta de gestión y no vamos a pagar con la misma moneda. No somos oposición ciega y cerrada, aunque es un presupuesto igual al de los anteriores ejercicios. Es similar la estructura de distribución del gasto en rubros como personal, obras públicas y bienes y servicios".
"Igualmente rechazamos el cálculo de recursos -artículo 2 de la ordenanza- porque es imposible que se proyecten 93 millones más de pesos en materia de recaudación cuando todos los analistas económicos prevén una disminución del crecimiento económico para el año que viene", cuestionó finalmente el titular del Frente para la Victoria-PJ.
Finalmente, llegó el turno del concejal más crítico de la oposición, Oscar Negrelli, quien primeramente hizo alusión a los cambios de bandos que se han dado en el recinto en las últimas semanas, entre los ediles de la oposición y el oficialismo, a quienes los tildó de "conversos".
Luego de esa ironía, Negrelli cuestionó la aprobación de los "superpoderes" que recibió Bruera a través del artículo 12 -aprobado por 14 a 10 en el 3° articulado de la ordenanza presupuestaria en votación nominal-. "Este presupuesto mantiene una estructura jurídica que le permite a esta gestión, como a la anterior, hacer modificaciones sobre la marcha en un presupuesto que es virtual", cuestionó.
Al mismo tiempo, comenzó a detallar: "No hay un solo peso para cloacas y red de agua. En materia de obra pública lo más importante es la compra de 70.500 árboles. Tienen 11 millones para publicidad y 10 millones para gastos reservados. Le están faltando el respeto a la ciudadanía".
Pero cuando intentaba seguir con la lista de deficiencias que tiene el presupuesto bruerista, el oficialismo lo calló haciendo uso de un desprolijo artilugio administrativo. Susana Gordillo tomó la palabra y pidió un cuarto intermedio hasta las 22.
En medio del revuelo que se armó, el presidente del Concejo Deliberante, Javier Pacharotti, hizo lo que quiso y con nueve manos levantadas -se necesitan como mínimo 13- hizo moción al cuarto intermedio.
Esto hizo reaccionar a Negrelli, quien a los gritos expresó: "Esto es inmoral y vergonzoso, no se bancan una discusión en el recinto. Están violando el reglamento interno del Concejo y después hablan de transparencia de gestión".
Finalmente, la sesión no se extendió hasta las 22, sino que duró el tiempo necesario para que la oposición se vaya del recinto, y de esta forma el oficialismo pueda volver y votar por el presupuesto que Bruera necesitaba para gobernar el próximo año.



