¿Cómo se puede pasar de ser un trabajador barrial a un aliado de la oligarquía platense?
Santiago Martorelli es el líder del Movimiento Evita en la ciudad, con casi 70 cooperativas de 16 trabajadores cada una, el espacio que supuestamente lucha por la igualdad y los derechos de los trabajadores y vecinos de bajos recursos, se sumó a la ola privatista de los 90 que recrudeció en la ciudad con la tercerización de las Tasas de publicidad y propaganda en la vía pública. Negociando con las dos concejales que responden al Evita logró dar quórum y permitirle al Intendente Pablo Bruera quedar bien con un sector empresarial de la ciudad que desde hace años lucha por privatizar los servicios municipales>>
En el año 2007 el ahora Jefe de Gabinete municipal, Santiago Martorelli, apoyó fervientemente la campaña del Intendente Pablo Bruera y gracias a su intenso trabajo barrial movilizaron a miles de vecinos para que apoyen el cambio de gestión “que debía darse en la ciudad”.
Así fue como lograron tener dos lugares centrales dentro de la lista del Frente Renovador Platense. Uno, el de la edil María Lorena Riesgo y el otro el del propio Martorelli quien buscó ser Senador pero lejos quedó de serlo.
Luego de ganar las elecciones el Movimiento Evita quedó muy bien parado en la ciudad y con varios acuerdos con quien ahora comenzaba a gobernar la ciudad. De esta forma, lograron quedarse con dos lugares en el Concejo, ya que la asunción de Riesgo se sumaba a la de Silvana Soledad Soria Oreda, conocida también como “La Rusa” Soria; y uno dentro del organigrama municipal, el de Santiago Martorelli como Jefe de Gabinete municipal (un cargo creado por esta gestión).
Los acuerdos comienzan a cumplirse y las Cooperativas pactadas llegan a las manos de los referentes del Movimiento Evita, el cual responde a las órdenes del piquetero Emilio Pérsico -personaje polémico si los hay-.
Hoy, a dos años de comenzada la gestión, el Evita cuenta con 70 Cooperativas de 16 empleados cada una. Es decir maneja alrededor de 1.120 contratos, cerca de 1.200.000 de pesos por mes.
Con este impresionante esquema y con una gran aceptación de parte de los vecinos para con los referentes locales del Movimiento es como se sientan a negociar la privatización de los servicios públicos.
Claramente el espacio de Martorelli, Soria y Riesgo tenían mucho para perder y al mismo tiempo mucho para ganar. Por un lado podían convertirse en un sólido espacio que se negaba a negociar con el poder político de turno y con ello dar muestra de que los ideales del espacio se preservar intactos a pesar de apoyar en lo macro a la gestión de Pablo Bruera.
Pero al mismo tiempo tenían la opción de la negociación, que fue lastimosamente la elegida. Una de las ediles (Riesgo) firmó dentro del Concejo Deliberante un pedido de licencias y autorizó a que Juan Malpelli entre en el recinto a votar desde su banca; la otra (Soria) se sentó en su banca a las apuradas, dio quórum y permitió que el oficialismo avanzara con la tercerización que según auguran beneficiará al principal sostén del bruerismo, el empresario y dueño del Diario El Día, Raúl Kraiselburd.
Con este recorrido es como el sector barrial mas rígido y mejor construido que había en la ciudad dejó de lado a los trabajadores de bajos recursos y se consolidó como un aliado más de la oligarquía platense.



