Se viene un año difícil para Bruera
Los cambios dentro del Concejo Deliberante local prometen complicarle el año al intendente Pablo Bruera, quien tendrá la minoría al momento de votar los proyectos ya que todos sus "aliados" tomaron fuerza en otras ramas políticas y sus propios peones se revelarán si no les asegura el futuro permitiéndoles renovar la banca. De Narváez podría convertirse en mayoría.
A pocos días de terminar el año 2008, una noticia sacudió el tablero político local: el desembarco del Diputado Nacional, Francisco de Narváez en la ciudad. Esto trajo consigo un sin fin de modificaciones internas que terminarán -seguramente- con una oposición con más peso que el propio oficialismo dentro de Concejo.
Es que muchos concejales que hasta hace poco acordaban con Bruera apoyar sus proyectos, hoy ya se alejaron del intendente y se crearon su "propio armado".
Tal es el caso de Gonzalo Atanasof y de Javier Scaramutti, quienes comenzaron el 2008 siendo un Bloque peronista de dos integrantes y lo terminaron sumando a cuatro concejales y apoyando a de Narváez.
Dos de ediles que se sumaron al Bloque denarvaísta provenían del PJ-FpV: José Ramón Arteaga y Justo Aráus, a quienes en este año se les terminará el mandato y no deseaban quedar "con las manos vacías".
Por otra parte, pero siempre hablando del mismo espacio, dos que de igual manera decidieron seguir su carrera política de la mano del Diputado Nacional son: Fernanda Caffaro, quien salió del alakismo, se sumó al Bloque de Vaudagna y finalmente huyó con Atanasof; y Francisco Caparelli, quien asumió gracias al ex arquero de Gimnasia, Carlos Castagneto, pero ni bien tomó el poder de su banca se separó y marcó su propio camino.
De esta manera el Bloque opositor más fortalecido será el del "Peronismo Disidente", que liderará Atanasof y secundarán Arteaga, Araúz, Caffaro, Caparelli y Scaramutti.
Pero por otra parte se encontrará el espacio de la Coalición Cívica, con dos referentes muy fuertes como son Oscar Negrelli y Susana Sánchez, y dos que prometen darle varios dolores de cabeza al intendente: Daniel Caferra y María Gorófoli.
A su vez el armado opositor no estaría completo sin los dos ediles alakistas, que se mantienen firmas junto al Director de Aerolíneas Argentinas, Julio Alak, estos son Teresa Urriza y Sebastián Tangorra.
Finalmente, quien aun no definió su futuro, es Oscar Vaudagna, a quien el bruerismo intentó seducir otorgándole una secretaria para que no busque renovar su banca. Pero el hombre de Altos de San Lorenzo sabe que dicha unión sólo le quitará un problema de la cabeza a Bruera, pero no lo fortalecerá a él ni mucho menos.
El oficialismo y su equipo
En otro rango deben nombrarse los concejales del oficialismo, quienes pueden complicarle el año electoral al intendente Bruera. Es que de los diez ediles, cuatro llegan al fin de su mandato, Germán Cespedes, Susana Gordillo, Silvina Soria y Teresa Razzani, y es muy probable que busquen renovar su banca -o al menos "acomodarse"- y con ello garantizarse varios años más de trabajo ininterrumpido.
Posiblemente el intendente pueda convencerlos de agarrar algún cargo municipal, para poder "oxigenar" su gestión dentro del Concejo, pero un mal negocio entre las partes, podría dejar a Bruera con un hombre menos antes, durante y después de las elecciones.
Es sabido que en el caso de la ex alakista, Gordillo, ella desea un lugar en la lista de diputados provinciales, pero para ello deberá enfrentarse con los hermanos del intendente, Mariano y Gabriel, quienes desde hace tiempo desea entrar oficialmente en la arena política.
Pero aun es poco conocida la reacción que puedan tener las "Evita Girls", las mujeres del piquetero Emilio Pérsico en el concejo, que son Soria y Lorena Riesgo. En el caso de Soria, ella desea renovar su banca, con lo cual dos hechos pueden deparar su separación del bando bruerista. El primero y más importante es que Bruera termine uniéndose al kirchnerismo y Pérsico a Solá, lo cual adelantaría la separación y la haría inevitable; el segundo hecho que puede traer aparejado un alejamiento de Soria del oficialismo es que no se le renueve la banca y se le termine "cortando" la carrera política.
Por el lado de Riesgo actuaría de igual manera que Soria, pero ella tiene dos años más de trabajo, con lo cual la crisis de abandonar la banca no la afecta.
Por otra parte, los otros dos ediles que terminan su mandato este año son Cespedes y Razari, autodenominados "brueristas puros", ya que no llegaron de ningún acuerdo ni de ninguna negociación. Ellos no le complicarían el terreno a Bruera, pero obviamente le reclamarán lo que les pertenece, es decir un digno lugar por haber peleado junto a Pablo en todas sus batallas legislativas. La pregunta que por ahora no tiene respuesta es si Bruera se los dará.
Finalmente se encuentras los seis representantes del oficialismo que no renuevan banca y quienes posiblemente trascurran el próximo año sin complicarle la vida al intendente. Ellos son Fabián Lugli, Javier Pacharotti, Sabrina Rodríguez, Cristian Vincent y Lorena Riesgo.
Como se ve, éste no será un año fácil para Pablo Bruera, quien deberá cuidarse dentro del Concejo Deliberante y pensar muy bien cada decisión ya que será determinante cualquier pacto que concrete durante el año, para determinar si su gestión tendrá los cimientos para continuar gobernando la ciudad hasta el 2011 o si se desmoronará antes de tiempo.



