Vuelven al ruedo
Tras el receso invernal, vuelve la movida política en la ciudad. Ahora los Bruera deberán implementar rápidamente su accionar para cumplir lo prometido. Vuelve las pujas, los interes y problemas.
Por: Agencia NOVA
Después de tres semanas de receso invernal en la capital bonaerense, donde la actividad parlamentaria quedó literalmente anestesiada y se reflejó en despachos vacíos y pasillos poco transitados, el Concejo Deliberante retoma el próximo miércoles 13 de agosto el segundo tramo del año legislativo.
El oficialismo que responde al intendente Pablo Bruera tendrá el desafío de aprobar sin sobresaltos, como no pudo lograrlo en el primer semestre, proyectos de vital importancia enviados por el Ejecutivo.
Se trata, por un lado, de las modificaciones normativas que regularán el nuevo mandato del Defensor Ciudadano en la ciudad, cargo que hoy está acéfalo tras la polémica y ruidosa destitución de Gustavo Galland. El proceso de sustitución del funcionario se encuentra en etapa de impugnaciones. De allí saldrá una terna -de entre los 39 postulantes presentados- que será elevada al recinto para la selección del sucesor.
El bruerismo pretende que el mandato de cinco años sea reducido a dos, cambiar la figura de Defensor Ciudadano por Defensor del Pueblo y dotar al funcionario de un presupuesto anual propio de 400 mil pesos. Pero la oposición ya puso reparos -y miembros del mismo bloque oficialista también- ya que pretende que el ombudsman sea elegido por las dos terceras partes y no por mayoría simple, como rige actualmente a raíz de la modificación de la ordenanza impulsada por el oficialismo en enero.
Otro de los temas es la nueva reglamentación para el funcionamiento de antenas de tele y radio comunicaciones en el partido. Como quedó demostrado en las medidas tomadas en estos primeros 8 meses de gestión con los aumentos de taxis, micros y la tasa SUM, entre otros, el bruerismo pretende incrementar los recursos económicos genuinos de la comuna -trascendió que ya se gastó el 60 por ciento del presupuesto corriente- y para eso estipuló, en relación a las antenas, un canon de 7 mil pesos por derecho de instalación y de 3 mil por inspección trimestral.
La oposición política que encarnan los bloques FPV-PJ -alakismo-, la Coalición Cívica/ARI y el castagnetista de Carlos Melzi, ya mostró objeciones a esta iniciativa: "Permitirá a las grandes empresas la instalación de sus antenas sin detenerse en el peligro que esa tecnología trae sobre la salud", cuestionaron desde la primera de las bancadas.
Las principales críticas apuntan a la derogación de la ordenanza sobre antenas vigente -presenta restricciones para instalación- y a la deuda de unos 10 millones de pesos que hasta la fecha las empresas de celulares mantienen con la administración local.
Otra iniciativa con fines recaudatorios es la dejar sin vigencia la ordenanza por la que en el último tramo de la campaña electoral 2007, la conducción del ex intendente Julio Alak limitó sensiblemente la difusión de propaganda en el casco urbano y la periferia.
La idea del oficialismo es abrir la cancha para que, en principio, los cerramientos de obras y baldíos vuelvan a ser soporte de auspicios publicitarios, con lo que también aumentaría la recaudación a través del cobro de estos derechos.
Las últimas sesiones del cuerpo deliberativo dejaron un sabor amargo en el ala legislativa del bruerismo, conducida con internas de por medio por el presidente del cuerpo, Javier Pacharotti.
Las dificultades para acelerar la aprobación de los mencionados y otros proyectos con mayoría propia de concejales -es decir, 13 de los 24; el FRP-FPV-PJ tiene sólo 9 ediles- salieron a la luz y se prevé un segundo semestre con más roscas políticas e intensas negociaciones con los cuatro ediles "aliados" en el recinto -Javier Scaramutti, Gonzalo Atanasof, Oscar Vaudagna y Enrique Caparelli-, a quienes los legisladores de Bruera deberán encarrilar si pretenden evitar cortocircuitos como los que se produjeron hasta aquí en el recinto.
Delegaciones en la mira
Una manifiesta preocupación mostraron durante la semana vecinos de Villa Elisa, quienes temen que una hasta ahora extraoficial avanzada de la comuna platense deje a esa localidad con menos territorio que el que actualmente abarca, si se concreta el proyecto de transformar varias subdelegaciones en delegaciones.
Trascendió que el Ejecutivo local pretende que el Concejo realice modificaciones en 6 de los 8 artículos de la ordenanza que regula el ordenamiento territorial de delegaciones comunales, en el marco de la descentralización administrativa que afectaría principalmente a la zona norte de la ciudad, donde están los centros comunales de Ringuelet, Gonnet, City Bell y Villa Elisa.
Por: Agencia NOVA.



